El emprendegrama: un test para medir el potencial emprendedor de nuestra juventud en un Marco Europeo Competencial

Educar es transmitir y entrenar los valores, conocimientos, saberes, actitudes, habilidades y creencias que consideramos clave para el desarrollo y desenvolvimiento futuro de nuestros jóvenes, en un contexto socio-histórico determinado. El contexto actual es diverso, complejo y cambiante, lo que exige que, hoy más que nunca, nos tengamos que tomar muy en serio el “espíritu emprendedor” como una competencia clave para integrarse con éxito en ese contexto global.

La metáfora del "ADN de la Juventud Emprendedora" me parece esencial, porque la ciencia ha hecho posible que podamos hoy modificar el ADN y repararlo. Los avances en neurociencia hacen cada vez más viable modificar actitudes y reparar patrones de conducta que perjudican al ser humano. Hace años parecía inmodificable lo biológico y lo modificable era lo social. Es paradójico que hoy lo biológico es relativamente fácil de modificar y reparar, y algunos patrones y códigos sociales heredados generación tras generación, hoy claramente disfuncionales, siguen perviviendo con fuerza.

Uno de esos patrones tiene que ver con la actitud ante el trabajo y el desarrollo personal. En España sigue prevaleciendo la zona cómoda a la hora de pensar en el trabajo o profesión futura: algo fijo y estable, ganar una oposición y “a vivir que son dos días”. Pero esa actitud no sólo no es funcional en los momentos actuales, en realidad no lo ha sido nunca.

Desde mi experiencia en formación de docentes en esta materia competencial, así como mi participación en proyectos pedagógicos sobre la misma y publicaciones en editoriales, que ahora programan la competencia emprendedora porque así lo marca la actual LOMCE en España y también el Marco Europeo de Competencias Clave, de la Dirección General de Educación de la Comisión Europea (2007), propongo entonces un mapa de 45 indicadores o desempeños competenciales, que también forman parte del perfil del estudiante de la Formación Profesional en España, tal y como se pone de manifiesto en el sitio web del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte: www.todofp.es

La competencia emprendedora puede definirse como un conjunto de sub-competencias, categorías o dimensiones básicas, cuyas especificidades vendrían determinadas por los saberes, capacidades valores y actitudes que impregnan el espíritu emprendedor o, como he denominado arriba el "ADN de la Juventud Emprendedora”. Las concreciones de esas dimensiones-molécula, o átomos si se me permite la expresión, serían cada uno de los 45 desempeños competenciales. Un desempeño es un saber + saber hacer + saber ser en una situación determinada, o ante la resolución de un problema: es decir, conocimientos (definir el problema) + capacidades (saber y poder resolverlo) + actitudes (querer resolverlo).

En esta herramienta, he puesto a dialogar cada una de las 5 moléculas o llaves del ADN emprendedor con la descripción que hace la Comisión Europea (2007) de las 9 Competencias Clave para el Aprendizaje Permanente (Dirección General de Educación y Cultura), que impregnan y dan coherencia a todos los proyectos educativos de los países de la Unión Europea. En la presentación del documento, el responsable de Educación, Formación, Cultura y Juventud, Ján Figel, anima a usar y articular este documento, a todos los educadores y centros educativos, como marco de referencia clave para la construcción europea y del futuro para nuestros jóvenes. Esta es, entonces, nuestra aportación en la difusión y articulación de dicho Marco Competencial.

El Emprendegrama está disponible en el libro-manual "Activa tu Talento Emprendedor".