Decálogo de las Niñas y Niños Emprendedores


Parece que con la crisis global crece el interés por el emprendizaje como una de las vías principales de salida. Da la sensación que desde hace mucho tiempo, al menos en España, el objetivo profesional transmitido de generación en generación casi como un código genético era colocarse establemente en una empresa pública o privada, ganando una oposición, un proceso de selección, o teniendo un buen padrino, como se dice por acá.

Pero la situación actual nos empieza a decir que ese modelo, no sólo está agotado, sino que además no era posible ni sostenible en el tiempo, porque tanta estabilidad y tendencia al inmovilismo de la zona cómoda, en un mundo dinámico acababa siendo incompatible con los sistemas socio-culturales y económicos.

Como padre de familia y como docente, como emprendedor que soy, y también como creador del programa "El Valor de Emprender" para el desarrollo del emprendizaje juvenil, me atrevo a proponer a educadores, formales y no formales, papás y mamás, las siguientes sugerencias para tener emprendedores/as a la vuelta de 15-20 años, que eviten otra crisis como la que estamos viviendo, y que devuelvan a nuestro país la esperanza, la acogida, la prosperidad y la felicidad de habitarlo:

1. Son niños y niñas más actores que espectadores: ven mucho menos la televisión y juegan mucho menos con las consolas. Con tantos espectadores no se prospera, aunque a algunos les duela. Necesitamos más actores/as y autores/as sociales.

2. Son niños y niñas que participan en espacios que no les separan ni segregan por ningún motivo, donde se comparten las inteligencias múltiples, los procesos educativos, los juegos, y juntos aprenden a convivir y respetarse.

3. Son niños y niñas que tienen en el mundo de los adultos un ejemplo de innovación y emprendizaje, un ejemplo de actores más que espectadores, un ejemplo de inventar cosas que no están inventadas, un ejemplo de re-invención personal.

4. Son niños y niñas que pueden expresar sus emociones con naturalidad, tanto las agradables como las desagradables, que son escuchados por los adultos en lo emocional y en lo racional.

5. Son niños y niñas que juegan a crear tiendas, productos, artículos y pequeños negocios. Que intercambian sus cosas, prestan, regalan, y lo hacen con amabilidad y simpatía cumpliendo las reglas del trueque, sin apropiarse indebidamente ni engañar a los demás.

6. Son niños y niñas a los que se les alfabetiza por igual lo cognitivo, lo emocional y lo social-comportamental. No son sólo cerebros racionales, productos de una programación o sistema educativo que sólo evalúa un par de inteligencias.

7. Son niños y niñas felices y creativos/as, que pueden experimentar, y equivocarse no supone un severo castigo, sino un aprendizaje del método ensayo-error.

8. Son niños y niñas que se asocian con otros niños y niñas para crear cosas juntos: historias, juegos, deportes, actividades. Aprenden a trabajar en equipo y a compartir sus talentos, aprendiendo todos de todos/as.

9. Son niños y niñas que hacen gimnasia mental para mantener flexible su pensamiento, no sólo su cuerpo. Esto es: van a visitar museos, leen buena literatura infantil, aprenden música y algún instrumento, son partícipes de una cultura de calidad que luego les activa la imaginación, que no les produce adicción emocional ni les marca una "agenda de mayorías masificadas".

10. Son niños y niñas que tienen garantizado su derecho a la educación y su acceso al conocimiento y la cultura de manera universal, sin ningún tipo de trabas y con igualdad de condiciones de acceso, de promoción y de oportunidades.